No importa el origen de las excusas, estás siempre han de representar una justificación que finalmente resulta innecesaria para evadir la responsabilidad personal... Un buen amigo mío, colega y mentor en mi profesión me hizo una observación hace algunos días, me dijo que desde tiempos inmemorables algunos seres humanos tendemos a buscar afuera de nosotros mismos las razones que justifiquen el porqué no hemos podido cumplir cabalmente con algunas de nuestras metas en la vida y claro, debe de existir algún justificante que lo libere a uno de la necesidad de aceptar la falta de compromiso, preparación y práctica de las disciplinas necesarias para tener el éxito que anhelamos en algún ámbito en particular...
Iluminar el entendimiento y encender la voluntad son disciplinas a practicar todos los días, en especial para quien realmente quiere hacer del trato con la gente una profesión de valores elevados; la venta de ideas renovadoras no es sencilla, no es fácil, pero es muy bien recompensada en el mundo de lo material, mental y emocional; hacer de esta capacidad adquirida una profesión que nos llene de grandes satisfacciones personales, no es algo que esté de moda solamente, es una disciplina de filosofía personal y para algunos de nosotros esta es la piedra angular de crecimiento personal, es un motivo de vida muy poderoso que puede seguir cultivándose todo el tiempo, porque no sirve solo a quien la desarrolla, también da servicio a quien desea ser servido, ayudado o apoyado para levantarse de las caídas y continuar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario...!